SPA 436 – RESPONDIENDO A ROGER CHARTIER

Es interesante y necesario el tomar algo de tiempo para responder no solo a la pregunta de “¿Qué es un medio?” planteada ayer en clase, sino también a los múltiples puntos planteados por Roger Cartier en el capítulo Forms and Meanings – Text, Performances, and Audiences from Codex to Computer, ya que es bien cierto que delante de nuestras narices está ocurriendo una revolución en el ámbito de la comunicación humana en la cual la mayoría de nosotros no tenemos ni voz ni voto. Este cambio producido por la rápida expansión tecnológica  está ocurriendo tan rápido, acomodándose a nuestras necesidades y glotonería tecnológica que no estamos tomando el tiempo necesario antes de tirarnos nosotros mismos por la ventana en esta nueva aventura de la cual somos los protagonistas.

Ayer, plasmaba yo en un papel lo que entiendo por Medio y me di cuenta de algo. Mi visión de lo que es un medio ha cambiado mucho. Mi entendimiento se ha vuelto mas plástico, de tal manera que me es difícil el imaginar todos lo medios que aun no se han inventado. Pero si diré que para mi, mientras que el medio pueda ser percibido por uno de mis cinco sentidos y retransmita información de manera intencional, lo voy a considerar medio.  Incluyo el sentido olfativo en particular, ya que recientemente he escuchado que algunos centros comerciales están utilizando perfumes para realzar y motivar a los consumidores, provocando así un aumento en sus ventas.

Después de haber leído a Roger Chartier, tengo que decir que estoy de acuerdo con él cuando implora la importancia de proteger los libros que tenemos y preservarlos no solo como fuente física de conocimiento, sino como patrimonio de la humanidad. A lo largo de la lectura de su artículo varias ideas no dejaban de interrumpir mi lectura. Una de ellas es que para mi, la parte oral del la lectura me ha faltado y nunca me planteé que pudiera tener una función cultural tan fuerte como la que describe en el artículo. A pesar de haber nacido en la capital de España y con la biblioteca central a varias calles de mi casa, mi relación con la lectura no fue la más estrecha, y los libros que leí fueron leídos en silencio, como el resto del mundo hacía. Quizá fue el impacto que tuvo en mi el no poder hacer ruido cuando entraba en ese casi sagrado edificio repleto de libros.  Ya de adulta, para mejorar mi pronunciación de inglés, empecé a leer libros en voz alta, pero siempre con el miedo de que alguien me fuera a oír. ¡Como si uno se tuviese que avergonzar de su propia voz! En fin, gracias a Roger Chartier me siento mucho mas unida a las tradiciones orales de mis antepasados.

Continuará…

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s